- Jue, 06 Mar 2008, 14:59
#244501
Bueno chicas, hace ya varios meses puse mi primer mensaje en este subforo, desesperada por cómo y cuánto dormía mi hija. Tengo que reconocer que llegué a estar desesperada al ver que iban pasando los meses y a pesar de los maravillosos consejos que me daban la cosa no mejoraba: despertares cada hora, pocas horas de sueño, madrugones, siestas cortísimas y el inicio de la guardería con las consecuentes noches con fiebre, o mocos, o tos, o todo a la vez... Un horro
Pues bien, en los últimos días ha habido grandes cambios:

Mi hija, sin hacer nada especial, ha empezado a dormir del tirón. No encuentro ningún motivo más que ha llegado su momento, ha madurado su sueño y apenas se despierta. Cuando lo hace, basta con mecerla unos minutos y sigue durmiendo.

Ya no colechamos de manera habitual, y no porque no queramos los papás, sino porque como se duerme pronto, lo hace en su cuna, y si está dormida preferimos no tocarla, puesto que sigue teniendo un sueño muy ligero. Si alguna noche se despierta (a veces lo estamos deseando), va directa a la cama con nostros

Se duerme sóla. Este punto si que me ha dejado KO. Yo, que hubiera apostado todas mis pertenencias y partes del cuerpo a que mi hija nunca se dormiría sóla, lo hace. Os cuento: llevaba varios días en los que, una vez le había dado el biberón en su habitación, se mostraba incómoda en mis brazos, lloraba y me señalaba la cuna. Evidentemente, yo no entendía que quería y terminaba durmiéndose en brazos y llorando

. Un día, sin estar yo muy convencida, la dejé en la cuna cuando la señalaba y mi niña dejó de protestar. Empezó a dar vueltas por la cuna, a levantar el colchón y la sábana, a decir hola, a jugar a tirar el chupete (y mamá a recogerlo a oscuras

) y al cabo de un buen rato se tumbó y se durmió. Yo estuve todo el rato con ella, hablándole flojito y dándole la manita, pero quiso dormirse sola. Y desde ese día, ya no se ha vuelto a dormir en brazos. Cada día repetimos la misma historia: biberón con luz ténue, chupete, y a la cuna, y me quedo ahí haciéndole compañía y hablándole. Esto sí que me da pena, siento que mi bebé está creciendo y ya no me necesita tanto, pero es que realmente ya no quiere dormirse en mis brazos.
En fin, ánimos a las que estéis deseperadas (yo llegué a estar mucho hasta hace pocos días) porque a todos los bebés les llega su momento.
Un beso a todas