Como te dije, no te voy a aportar mucho porque ya te han aconsejado muy bien.
Personalmente, voy en la misma línea que las demás, y me parece bastante importante matizar lo siguiente:
Intentar evitar las rabietas no me parece muy acertado. Con esto, no quiero decir que haya que propiciarlas, ni ignorarlas cuando ocurren; si se trata de algo que se puede negociar, pues estupendo, pero hasta allí, tampoco se trata de tener miedo a que se lleven un disgusto. Si se enrabietan y no hay forma de calmarles, creo que lo más sensato es validar sus sentimientos y cuando se les pase, hablar, dialogar, razonar y todo lo demás. A partir de cierta edad, el llanto es también una forma de descargar agresividad, y pienso que es buena idea permitir que se expresen de esa manera; lógicamente, no me refiero a ignorarles o pasar de ellos cuando están enfadados, sino más bien a no intentar acortar esa rabieta, intentar distraerles, hacer que dejen de llorar como sea o ceder cuando no queremos para que se calmen: cuando lo hacemos, esa agresividad tendrá que salir más tarde, y puede que encadenen una con otra, en cambio, si dejamos que fluya y les ayudamos a canalizarla de forma más apropiada, habitualmente se reducen los conflictos. No sé si me explico
En lo del donut, como te dice mercè, personalmente no habría cedido. Si ocurre a menudo, podéis intentar pactar qué les llevas a la salida; pero si no muestra preferencias, o cambia de idea cuando es demasiado tarde, no es plan de dar marcha atrás, porque en un momento "malo" entráis en un bucle, ahora quiero un huevo de chocolate, ahora de nuevo el donut y así sucesivamente. No por poner límites, que ya sabes que me repatean
La lavadora, y las tareas domésticas en general, ¿qué tal pedirles que te ayuden? Si quieren, tardaréis más pero estaréis entretenidas y en armonía, si no quieren, pueden ir a jugar hasta que termines. Con los polluelos lo hacemos así y la verdad, no solemos tener conflictos.
Lo del parque, lo que te dicen, se pueden encargar de llevar cada una una cosa, también ayuda mucho convertir el camino en una carrera de obstáculos, ahora vamos a pisar el adoquinado con el pie derecho, si hay charcos no perdonamos ni uno, y así.
En general, pienso que hay que intentar reconducir las rabietas, ayudarles a canalizar su rabia de forma más positiva y más aceptable. Cuando son bebés, es normal que se tiren al suelo, griten y chillen, pero a medida que crecen considero que hay que enseñarles a expresar su enfado de otro modo, a verbalizarlo, así de paso aunque se obcequen van viendo que es más útil hablar que chillar sin más.
Pienso que una familia debería funcionar como una democracia, me parece muy sensato lo que les contaste, que mamá hace esfuerzos para que ellas no lloren, yo seguiría por ese camino, que poco a poco vaya calando la idea que cada uno de nosotros es responsable del bienestar de los demás, y del mismo modo que a ti te gusta que te respeten y te traten bien, a los demás también les gusta, y si queremos que los demás nos hablen bien y nos pidan las cosas de buenas maneras, no podemos pedirlas a gritos y de malas formas.
Finalmente, te hago la ola porque al ser dos, tienes que capear el doble de temporales Besos.
Escritora, bloguera, traductora, y un montón de cosas más...
Mi blog: El mundo de Kim











(aunqeu después de la experiencia de ayer, he decidido que a partir de ahora, sólo se va a quedar en casa la que esté mala, siempre que no tenga que sacar de casa en pleno invierno a la que está malita para llevar a la otra al cole)


