(sí, babeando, más de lo habitual). Se porta muy bien, ya lo dice mi suegra, que es muy bueno este niño (es que mis sobrinos son tremendos). Por ejemplo: nunca quiso ponerse biseras-gorritos, pues el otro día, cuando volvió el sol por fin, salimos, le puse la bisera y se la quitó (como es habitual), entonces me agaché a su altura, y le expliqué que había ponerla, que daba el sol y que además estaba muy guapo con ella, y se la dejó poner. La tocaba con sus manitos, pero no la quitó más. Y desde ese día, ya no hay problema (igual le tengo que recordar alguna vez que hay que ponerla, pero muy bien). Otro ejemplo son las medicinas, las últimas veces que tuvo que tomar antitérmicos (siempre se resistió un montón e incluso los vomitaba) le expliqué también que había que tomar la medicina para que se pusiera bien, que ya sé que sabe mal, pero hay que tomarla,.. y empezó a abrir su boquita y chupar de la jeringuilla. Y así con más cosas, si está mirando una fuente que hay en el centro comercial que le encanta y no se quiere ir (y tengo prisa por algo) le digo que volvemos luego, que ahora hay prisa, o que ya nos tenemos que marchar que es tarde, y viene. Es que me lo como. Ya sé que es amor de madre, pero realmente le noté mucho cambio en este sentido a partir de los dos años (antes pillaba cada berrinche..)
Ahora sólo le falta hablar.
Gracias por escucharme








