- Mié, 16 Abr 2025, 01:01
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¡Hola Sandra!
Un gusto saludarte, mi nombre es Magdalena, soy enfermera, consultora de lactancia materna IBCLC y alumna del curso "La neurociencia del sueño infantil" por lo que, en calidad de alumna de practica, intentaré responder a la dificultad que presentas actualmente. ¡Espero poder ayudarte!
Primero que todo, felicitarte por el gran trabajo que estas realizando, me imagino que no esta siendo nada de fácil enfrentarse de forma diaria a la dificultad de hacerla dormir y a los despertares nocturnos. ¡Estas haciendo un gran trabajo!
Según el Dr, Marc Weissbluth, pediatra y profesor americano, existe una influencia importante en las siestas/sueño diurno, el momento en que se ponen los bebés a dormir y los despertares nocturnos. Es por esto que me parece importante que revisemos las rutinas, analicemos el sueño diurno y en base a esto elaboremos un plan de acción enfocado en necesidades de tu bebé durante el día para ver si esto repercute en un mejor dormir durante la noche.
A partir del año de vida, podemos empezar a plantearnos pasar de 2 siestas a 1, pero para saber si efectivamente esto es lo mejor para tu peque en este momento podemos iniciar elaborando un diario de sueño, que consiste en apuntar durante una semana sus rutinas y las horas en que comienza a experimentar señales de sueño (bajar la actividad, bostezar, frotarse los ojos, tumbarse en el suelo, falta de coordinación o caídas). A esta edad, el tiempo que debiesen estar despiertos entre siestas oscila entre 3 y 5 horas, por lo que si, despierta de su siesta a las 15:00 hrs en la guardería y comienza con señales de sueño entre 19 y 20 hrs, podríamos plantearnos eliminar la segunda siesta y evaluar si de esta forma llega mas tranquila a la hora de conciliar el sueño nocturno. Una vez identificadas estas señales y sus horarios, lo adecuado sería adelantarnos a ellas y empezar la rutina de sueño unos 30 minutos a 1 hora antes.
La rutina de buenas noches debe ser un instancia tranquila y relajante, debemos reducir los estímulos comoel ruido, la actividad y la luz (se recomienda evitar las luces brillantes, favorecer las luces cálidas o que imiten la puesta de sol y evitar las pantallas al menos dos horas antes de ir a dormir). Como ejemplo para la rutina, podemos dar un baño tibio, realizar masajes, cantar una canción de cuna, leer un cuento, acunar o hablar sobre como ha ido el día aun que aun no tenga la habilidad de responder verbalmente. En términos prácticos, también podemos adelantar la cena para que no coincida con la rutina de sueño.
Por otro lado, los desvelos durante la noche también son normales a esta edad y pueden deberse a que durante estos meses comienzan a aparecer nuevos hitos importantes en el desarrollo, como caminar o la adquisición del lenguaje. Puede que durante las noches dedique tiempo a practicar estas nuevas habilidades durante sus despertares. Estos desvelos son pasajeros, pero si queremos intentar evitarlos podemos facilitarles su practica durante el día.
Por último, el sueño autónomo, al igual que todos los hitos que ha ido alcanzando hasta el momento, llegará cuando su madurez lo permita. Por el momento podemos trabajar en que el momento de conciliación del sueño y los despertares sean más llevaderos, para que tu también puedas disfrutar y descansar.
Espero que estas recomendaciones te sean de utilidad. Quedo atenta a cualquier pregunta adicional que tengas. ¡Un abrazo!
López, R. (2023) PROTOCOLO DE INTERVENCIÓN CESI- DORMIR SIN LLORAR DE 8 A 24 MESES. En Berrozpe, M., López, R. La neurociencia del sueño infantil y sus implicaciones en la práctica y atención a las familias. Centro de Estudios del sueño Infantil (CESI).
López, R. (2023) MÓDULO: XVI EL SUEÑO DE 1 AÑO A 2 AÑOS. En Berrozpe, M., López, R. La neurociencia del sueño infantil y sus implicaciones en la práctica y atención a las familias. Centro de Estudios del sueño Infantil (CESI).
López, R. (2023) MÓDULO: XIII (1) EL ABC DEL DESCANSO. En Berrozpe, M., López, R. La neurociencia del sueño infantil y sus implicaciones en la práctica y atención a las familias. Centro de Estudios del sueño Infantil (CESI).