Ideas, trucos y experiencias para bebés de casi un año.

Moderadores: lolilolo, Titoi, Yuziel, rafi., Tote, Trece, nuriah, rosalina, ilargi, Kim, xirimiri

  • Advertisement

por Ines123
#436928 Buenas tardes:

Me ayudaría mucho si me pudierais orientar sobre la segunda siesta para mi bebe de casi doce meses.

Desde hace unas semanas no hay manera de que la duerma y eso hace que llegue muy cansado al final del día, se duerma en la toma antes de la cena y se despierte mucho (entre 4 y 6 veces) por la noche. La primera siesta la suele hacer sobre las 10:30/11 y dura unos 60-90 min. Tiene que ser en la calle paseando en carro porque no acepta la cuna durante el día. Cuando duerme la segunda siesta suele ser entre las 15-16:30 pero tarda muchísimo en dormirse y dura no más de una hora.
Otra pregunta sería cuando pasar a una sola siesta y los horarios aconsejados. Muchísimas gracias
Avatar de Usuario
por Eva Company
#436930 Buenos días Inés,

Soy Eva, bióloga y bioquímica, y mami de dos terremotos de 17 meses y dos años y medio :)
Te contesto como alumna en prácticas del curso de neurociencia del sueño infantil de CESI.

¡Y aprovecho para felicitar a tu pequeño por su primer añito… y a ti también!

Gracias por tu mensaje. Veo que estás observando con atención las señales de tu peque, y eso sin duda es el primer paso para adaptaros mejor a la situación.

En torno al año muchos niños comienzan la transición hacia una sola siesta. No hay una edad exacta y es un proceso progresivo, así que lo que estáis viviendo es totalmente esperable. Durante este período es común que el sueño diurno se vuelva más inestable y que esto afecte también al descanso nocturno.

Si notas que la segunda siesta cuesta mucho o a veces no llega a producirse, puede ser una señal de que su ritmo ya está cambiando. Desde CESI solemos recomendar observar las señales de sueño: bostezos, frotarse los ojos, estar más torpe o irritable... Y basándonos en eso, adaptar poco a poco el horario.

Podrías probar (si ves que encaja con vuestro ritmo) a ir retrasando progresivamente la primera siesta. Por ejemplo, empezar a ofrecerla hacia las 12:30 o 13h, después de comer, para ayudarle a consolidarla como su única siesta del día. A veces, cuando esto se establece, la siesta se alarga de forma natural, llegando incluso a las 2 horas, y eso ayuda mucho a que llegue a la noche más descansado.

Eso sí, no se trata de forzar. Puedes ir probando de forma suave, observando cómo responde. Si algún día necesita dos siestas, también es normal. Es una fase de ajuste.

Mencionas que solo duerme en el carrito. Si os funciona, ¡genial! Aunque puede ser una oportunidad para ir probando espacios diferentes, como el colecho contigo durante el día, si te apetece y os resulta cómodo. Poco a poco y sin presión.

El cansancio acumulado por la falta de siesta puede generar despertares más frecuentes por la noche o dificultar el inicio del sueño. Si ves que llega muy agitado, podrías revisar si la rutina de la tarde/noche se puede ajustar para hacerla más calmada: menos estimulación, luces tenues, un baño tranquilo, un cuento… Lo que mejor os funcione. Si ya teníais la rutina establecida antes de esta etapa más movida, y funcionaba, mantenedla: volverá a funcionar.

También es una buena idea tener en cuenta que, sobre esta edad, muchos peques están en plena fase de dentición (colmillos o primeros molares). A veces no lo manifiestan durante el día, pero por la noche, al estar más relajados y tumbados, pueden mostrar más molestias. Esto puede explicar algunos despertares más intensos o frecuentes durante unos días. Si lo ves necesario, puedes comentarlo con vuestro pediatra para valorar si la dentición podría estar influyendo.

Además, es muy frecuente que cuando están adquiriendo nuevas habilidades - como gatear, ponerse de pie o incluso dar sus primeros pasos - quieran practicar también por la noche. Sí, aunque parezca increíble. Su cerebro está tan fascinado por estos logros que no “desconectan” fácilmente. Si notas que se despierta y parece activo o charlador, podría estar “ensayando”. Para ayudarle, es buena idea permitirle moverse libremente y practicar durante el día, evitando largos periodos en carrito, trona o sillita.

Tu peque está en un momento de auténtica revolución a nivel motor, cognitivo y emocional. Tal vez esté empezando a comunicarse más, explorar con más autonomía… y todo eso impacta también en el sueño.

Además, en esta etapa suele reaparecer la angustia de separación, una fase evolutiva muy habitual. Tu bebé ya es más consciente de que tú y él no sois la misma persona, y por eso puede necesitar más contacto y presencia (también de noche). No es una regresión, sino un paso adelante en su desarrollo. En los despertares nocturnos, puede estar comprobando que estás cerca y buscar afecto, cariño... en resumen, tu presencia para calmarse.

Puedes apoyarte en juegos durante el día que refuercen la idea de que mamá siempre vuelve: el clásico “cu-cú”, juegos de esconderse (pero sin desaparecer del todo), o incluso mirar juntos fotos vuestras.

Si quieres, puedes contarme un poco más cómo suelen ser sus despertares: ¿se despierta llorando? ¿Pide pecho? ¿Se calma rápido - leo que tarda unos 10–15 minutos en volver a dormirse? ¿Utiliza chupete? Podemos revisarlo y ver si conseguimos establecer alguna estrategia que te ayude a acortar ese despertar o que no tengas que levantarte, por ejemplo, si ese fuera el caso.

Leo que realizáis colecho seguro, y eso es un gran punto de partida para adaptaros a esta etapa.

Estás haciendo un gran trabajo observando a tu hijo y adaptándote a sus necesidades. Esta etapa pasará y pronto se estabilizará. Si te apetece contarme más sobre su rutina y sus despertares o probar ideas nuevas, estaré encantada de seguir charlando contigo :)

¡Muchísimo ánimo!

Un abrazo grande,
Eva
Alumna en prácticas – CESI

Berrozpe, M. (2020). Módulo XV: El sueño de 8 a 12 meses. Berrozpe, M., López, R. La neurociencia del sueño infantil y sus implicaciones en la práctica y atención a las familias. Centro de Estudios del Sueño Infantil (CESI).

Berrozpe, M. (2020). Módulo XVI: El sueño de los bebés de 1 a 2 años. Berrozpe, M., López, R. La neurociencia del sueño infantil y sus implicaciones en la práctica y atención a las familias. Centro de Estudios del Sueño Infantil (CESI).

Berrozpe, M. (2020). Protocolo de intervención CESI - Dormir sin llorar. Berrozpe, M., López, R. La neurociencia del sueño infantil y sus implicaciones en la práctica y atención a las familias. Centro de Estudios del Sueño Infantil (CESI).
por Ines123
#436950 Buenas noches, Eva

Muchísimas gracias por tu respuesta tan extensa y tal elaborada. He tomado notas de tus recomendaciones y las estoy poniendo en práctica y veo alguno progreso.
Los despertares no están siendo largos de duración pero en el primero, en torno a las 22 se despierta muy agitado y llorando. En los demás no ocurre esto. Puede ser porque yo esté yo en la habitación? Hay alguna recomendación a este respecto? Muchísimas gracias de nuevo
Avatar de Usuario
por Eva Company
#436952 ¡Buenas noches Inés!

Me alegra mucho saber que alguna de las sugerencias que os propuse os están ayudando a transitar este momento.
Sobre el primer despertar que comentas, ¿podrías contarme un poco más sobre cómo se presenta?
Por ejemplo:
- ¿Tienes la sensación de que, aunque está agitado y llora, sigue en un estado de “sueño”?
- ¿Responde al contacto físico, si tratas de abrazarle o cogerle, o parece incluso rechazarlo?
- ¿Te has fijado si ocurre cada noche o solo en las que se acuesta especialmente cansado?

Te hago estas preguntas porque, por lo que describes - ese despertar agitado, siempre a la misma hora, poco después de dormirse y con llanto intenso - podría tratarse de lo que conocemos como terrores nocturnos.
Estos episodios pueden aparecer desde los 6–7 meses y suelen darse en el primer tercio de la noche (cuando no llevan más de tres horas dormidos), en una fase de sueño profundo. Aunque parece que se despiertan (lloran, se sientan, gritan...), en realidad no están completamente conscientes, y lo más característico es que no responden al consuelo habitual o incluso lo rechazan.
Por lo que comentas, al suceder solo en ese primer despertar, encajaría bastante bien con este patrón. Mencionas si podría ser por tu presencia en la habitación, pero... ¿estás tú ahí toda la noche, no? Si es así, su despertar no tendría por qué deberse a tu presencia, salvo que coincidiera justo con algún ruido al acostarte, pero no parece que sea el caso. Así que, tranquila: no eres el problema, más bien todo lo contrario.
Estos episodios, aunque impactan mucho (sobre todo porque sentimos que no podemos consolarles), no suponen un problema de salud ni requieren intervención específica, y suelen ser transitorios.
Yo los viví con mi primer peque sobre los 16 meses y, al principio, no entendía nada de lo que estaba pasando.
Lo importante en ese momento es no intentar despertarle, solo acompañarle en calma, asegurarte de que está seguro, y esperar a que se duerma de nuevo. Lo habitual es que, tras unos minutos (pueden ser hasta 10 o algo más), el peque se calme de repente, se tumbe y se duerma como si no hubiera pasado nada. Al día siguiente, no lo recuerda.
Aunque no se pueden evitar del todo, sí podemos intentar reducir su aparición.
Hay varios factores que pueden favorecerlos: acostarse muy cansado, cambios en rutinas, sueño diurno irregular (sé que estáis en ese momento de transición a una sola siesta) o momentos de gran carga emocional, como la angustia por separación.
Si ves que los episodios coinciden con días de mucha estimulación, siestas muy cortas o una hora de acostarse tardía, podríamos revisar rutinas (asegurarnos de que llega al sueño más relajado), ajustar horarios (quizá acostarse un poco antes) y valorar cómo está funcionando ahora la siesta.
También podríamos plantear una agenda de sueño, para valorar si la cantidad de horas totales que duerme durante el día y la noche están siendo suficientes o si conviene modificar algo.
Y si más adelante vieras que esto se mantiene o se intensifica, existe una estrategia llamada “despertares programados”, que podríamos valorar juntas. Pero de momento, lo ideal es observar y ajustar desde lo básico.
Cuando tengas un poco más de información, estaré encantada de leerte para ver si efectivamente se trata de esto, y seguir acompañándoos.

¡Os mando un abrazo, muchos ánimos y que paséis una buena noche :)!
Eva
Alumna CESI

- Dormir sin lágrimas. Rosa María Jové Montanyola, 2006.
- López, R., Berrozpe Martínez, M. (2022). Protocolo de intervención CESI - Dormir Sin Llorar de 2 años en adelante. Curso “La Neurociencia del Sueño Infantil”. Dormir Sin Llorar.
- López, R., Berrozpe Martínez, M. (2022). Módulo XVII: El sueño de los niños de 2 a 3 años. Curso “La Neurociencia del Sueño Infantil”. Dormir Sin Llorar.
Avatar de Usuario
por rafi
#437040 Hola Inés, como vais? la siesta única se consolidó?
Eva te ha orientado muy bien. Solo entraba para comentar que sí que es cierto que los eventos conocidos como "terrores nocturnos" o "despertares confusos" que son parecidos pero los segundos, menos explosivos, pueden darse en pequeños, pero son dificiles de determinar en estas edades tan tempranas en las que no hablan y no sabemos a ciencia cierta si están conscientes y responden coherentemente o si está enfadado o molesto por dientes, por ejemplo.
Lo matizo para que no te asustes, si ves que estos despertares se mantienen y que te da la sensacion de que no está despierto, lo que se suele recomendar es intentar no despertarlo.
Pero por lo que describes y por la edad (etapa de muchos cambios como te comenta Eva) no me da la sensación de que vaya por ahí.

Y si fuera, no te asustes, es benigno. Coméntanos y te orientamos.
Un abrazo a las dos.

    :117: Psicóloga
    :pe: Creadora de DormirSinLlorar.com (2004)
    :55: Coautora del libro Plan de Sueño Dormir sin llorar (Ed. OBstare 2025)
    :pe: Codirectora en Centro de Estudios Sueño Infantil CESI
    :110: Monitora de Lactancia Materna

:121: Telf. (0034)600425102
Instagram - Linkedin - Facebook

Solicitar consulta
:dormir_sin_llorar: