- Dom, 18 Feb 2007, 22:02
#109572
Hace poco aprendí con mi hijo que el límite está en las amenazas, no en los azotes o nalgadas. Porque como tu amiga que "amenaza" con el azote sabe si luego no se lo das no sirve.
El azote, la nalgada sirve. Claro que sirve. Consigues un objetivo: que se calle, que se esté quieto,... lo que sea. Pero lo consigues con miedo. La amenza asusta al niño y por eso obedece- No obedece porque sea peligroso lo que hace o porque esté molestando a los demás. Obedece por miedo.
Y somos nosotras y nosotros, los que educamos a nuestros hijos los que debemos decidir qué les enseñamos y cómo.
Yo estoy haciendo el compromiso de no educar con miedo a mis hijos. No quiero que obedezcan por miedo. Quiero que aprendar a ser responsables de sus acciones.