Hoy fuimos al grupo de LLL, cuando veníamos en camino de regreso, Moisés empezó a enfadarse: "quiero tal canción", "tengo calor", "apaga radio" "no quiero ir a mi casa" "comprame una piñata", etc.
Tenía sueño y estaba cansado, pasé por la tienda que venden piñatas y estaba cerrada, uffff, vaya rabieta que hizo. El caso es que cuando llegamos a casa, no se quería bajar de la camioneta, lo desabroché y como no se quería bajar solito (aún no hago mucha confianza para cargarlo), intenté abrazarlo para bajarlo y fué peor, me empezó a aventar, y a llorar y gritar.
El caso es que yo en mi desesperación y frustración, lo tomé fuerte de su bracito y lo bajé a la fuerza... como tengo las uñas un poco largas, le rasguñé la espalda y lo lastimé, fué un impulso mal sano de mi parte.
Me siento tan mal..... le pedí disculpas a Moisés, lo abracé fuerte, pero el daño estaba hecho. Estoy muy triste, llorando, pero eso no remedia lo que le hice a mi hijo. Es un angelito, después de todo, me abrazó y me dijo: "mami, te quiero mucho".
Ufffff, no lo pude soportar, me siento muy mal, necesitaba contarles, de alguna forma sacar esto que traigo y esperando mi merecida regañada.




:117::117::117::117::117::117::117::117::117: Ay rosalina, al menos yo no puedo regañarte. A veces se hace muy dificil mantener la calma. Se nos suman muchas cosas, y en ocaciones son demaciadas. No te tortures, yo creo que todas alguna vez hemos perdido los estribos. El unico consejo que puedo darte es que cuando te sientas asi trata de hacer un doble esfuerzo, respira hondo y cuenta hasta 10 o lo que sea que te tranquilice y te haga bajar revoluciones.















