, siempre tenía ganas. Pero cuando nació Laia le dije a mi "socio" que la cuarentena son cuarenta semanas... Ya no es solo la sequedad vaginal, de la que me habían hablado, sino que tengo la sensación como si ya se me hubiera acabado la etapa de disfrutar, que ahora si hacemos el amor es una cuestión puramente funcional (y soy atea!!) para embarazarme de nuevo. Antes mi compañero me gustaba mucho y ahora sencillamente me aburre. Acabo fingiendo porque si le digo que no me apetece le sienta muy mal...
Sin embargo, las pocas veces que tenemos sexo, aunque empiece sin ganas muchas veces sí llego al orgasmo y luego estoy más relajada (y me asegura una semana de buen humor para él).
Qué me contáis? Os parece normal todo esto, a estas alturas?


