Les cuento que la semana pasada tuve una reunión con unos amigos y otros conocidos es decir había gente de mucha confianza y otra no tanta. La cuestión es que el papá de un niño de 6 años que no conozco muy bien empezó a platicarme de algo mientras mi peque estaba alegremente jugando a nuestro lado y mientras yo le daba a cucharadas un poco de postre que no había terminado en la mesa. El señor me hablaba y me hablaba sin parar y yo veía de reojo a mi peque que saltaba y saltaba desde un escalón y claro también lo miraba cuando le daba la cucharada del postre. La cuestión es que el peque empezó a darse cuenta de que no se le estaba poniendo atención y entonces gritaba Hola... hola... y yo le contestaba hola.... hola, pero mi peque quería la atención del señor entonces empezó a gritarle : HOLA... HOLA.. a el también, quien hacía caso omiso a los gritos de mi peque, no era que no lo veía vamos, si no que NO quería que nos interrumpiera...
Les cuento que la semana pasada tuve una reunión con unos amigos y otros conocidos es decir había gente de mucha confianza y otra no tanta. La cuestión es que el papá de un niño de 6 años que no conozco muy bien empezó a platicarme de algo mientras mi peque estaba alegremente jugando a nuestro lado y mientras yo le daba a cucharadas un poco de postre que no había terminado en la mesa. El señor me hablaba y me hablaba sin parar y yo veía de reojo a mi peque que saltaba y saltaba desde un escalón y claro también lo miraba cuando le daba la cucharada del postre. La cuestión es que el peque empezó a darse cuenta de que no se le estaba poniendo atención y entonces gritaba Hola... hola... y yo le contestaba hola.... hola, pero mi peque quería la atención del señor entonces empezó a gritarle : HOLA... HOLA.. a el también, quien hacía caso omiso a los gritos de mi peque, no era que no lo veía vamos, si no que NO quería que nos interrumpiera...





