Moderadores: lolilolo, Titoi, Yuziel, rafi., Tote, Trece, nuriah, rosalina, ilargi, Kim, xirimiri
Lo primero que quiero transmitiros es que el número de despertares que tiene vuestra hija en la actualidad es completamente normal, lo que no suele ser habitual es que con esa edad se despertara una única vez en toda la noche. Estos despertares nocturnos tienen como objetivo no solo alimentarse sino también asegurarse de que no están solos y que están a salvo. Estos despertares en esta etapa pueden tener numerosas causas. Pueden estar relacionados con molestias por la salida de los dientes pero también con el momento madurativo en el que se encuentra ya que van apareciendo nuevos hitos motores importantes como rodar, gatear, y a veces cuando se despiertan por la noche les parece buen momento para ponerlo en práctica. Todo esto hace que algunas noches se compliquen, y aunque esté dentro de la normalidad no significa que no podamos intervenir.
Para ello, vamos a centrarnos en las siestas diurnas para evitar que llegue excesivamente cansada a la noche, ya que si esto ocurre tardará más en dormirse y se despertará con más frecuencia. Resulta interesante fijarse en las señales de sueño tales como frotarse los ojos, arquear la espalda y tirarse la oreja o el pelo cuando ya es demasiado tarde. Una vez identifiquemos estas señales tenemos que estar atentos para que cuando aparezcan podamos ayudarle a dormir o incluso adelantarnos. Para esto es de gran ayuda un diario de sueño que nos aporta información objetiva respecto al sueño total, horas de siesta, horarios, etc. Al no disponer de estos datos la rutina que os propongo es algo más general pero podría ser algo así: despertarse en torno a las 8:30, hacer una primera siesta de unos 45 minutos en torno a las 10:30 (dejamos media hora de margen), y una segunda siesta a las 14.30, más larga, de 1h 30min-2h aproximadamente sin que esta se alargue más allá de las cinco de la tarde. Otro aspecto a tener cuenta es la rutina previa a ir a dormir, algo por lo que cuentas ya lo estáis haciendo y seguro que fenomenal.
Por otro lado, hay otra cosa en la que podemos trabajar y que quizás, haga que mejore algo la situación por las noches. En este momento de la vida, los bebés empiezan a darse cuenta de que cuando mamá desaparece de su campo de visión, piensan que desaparecen y esto es algo que les angustia y que les hace estar en alerta influyendo negativamente en el sueño durante la noche. Para trabajar en esto se puede jugar con vuestra hija al cucu (esconderte la cara con las manos y aparecer de manera divertida), otra variante es esconderte detrás de una pared o una puerta mientras la niña te ve. También les sirve de ayuda hablarles o cantarles mientras estas escondido y no te ven.
Mientras trabajamos en ello, y para que las noches complicadas lo sean menos o resulte más cómodo por lo menos, una opción sería que la niña duerma cerca vuestra, aunque no sea en la misma cama pero sí en la misma habitación para que los despertares tengan el menor impacto posible en vuestro descanso. Hay diferentes opciones y podríamos hablar sobre ello si os resulta interesante.
Espero que os sirva de ayuda, os puedo asegurar que esto se acaba pasando pero se necesita paciencia. Cualquier pregunta no dudéis en escribirme.
Un saludo.
Estas han sido las fuentes consultadas:
Berrozpe, M. (2025) Módulo XIV: El sueño de 4 a 7 meses. En Berrozpe, M., López, R. La neurociencia del sueño infantil y sus implicaciones en la práctica y atención a las familias. Centro de Estudios del sueño Infantil (CESI).
Berrozpe, M. (2025) Módulo XIV: Protocolo de intervención CESI-DORMIR SIN LLORAR de 4 a 7 meses. En Berrozpe, M., López, R. La neurociencia del sueño infantil y sus implicaciones en la práctica y atención a las familias. Centro de Estudios del sueño Infantil (CESI).

