- Mar, 12 Ago 2025, 05:12
#437008
Hola Rebeca, espero que estes muy bien, mi nombre es Nazareth Salas y respondo como estudiante de la actual formación de sueño de CESI. Además de esto, soy educadora, farmacéutica y madre de una pequeñita de 9 meses, que también fue diagnosticada con APLV. Espero guiarles con lo que conozco del tema y mi experiencia.
Por la edad de tu peque, es completamente normal, que hayan cambios en el patrón de sueño: constantes despertares, sueño más ligero, y con cierta resistencia para conciliarlo. Ya que el sueño justo en esta edad empieza a funcionar en ciclos similares al adulto. Y se da también una posible asociación de la toma del pecho, cada vez que pasa de un ciclo a otro.
Además de que nuestros bebés, entre los 4 a 6 meses, dan un salto importante, al estar más conscientes de su entorno, son más exploratorios. Y esto los suele emocionar y dar un estímulo importante a nivel cerebral.
Todo esto viene siendo necesario e importantísimo para su desarrollo. Son procesos que en ocasiones son difíciles de sobrellevar como padres, pero prometo que no duran para siempre.
Al estar más conscientes y activos los requerimientos alimenticios aumentan y necesitan más cantidad de leche. Y suele confundirse con baja producción, y darse una crisis de lactancia. La solución es continuar con la lactancia y ofrecer el pecho de forma constante.
Todo esto viene siendo necesario e importantísimo para su desarrollo. Son procesos que en ocasiones son difíciles de sobrellevar como padres, pero prometo que no duran para siempre.
Por otro lado, también aprovecho para contarle algunos detalles sobre el sueño:
Desde inicio de la humanidad el ser humano ha dormido en compañía, de su tribu, familia e incluso junto a animales.
El sueño en compañía es parte natural de nosotros. Nos protege y nos permite en la mayoría de los casos un mejor sueño.
Es innata la necesidad de sentirnos rodeados de otros humanos, y más aún cuando somos seres indefensos que necesitamos cuido absoluto.
Actualmente, por ejemplo, muchos de nosotros vivimos en pareja y esto quiere decir que pasamos una gran parte de nuestra vida durmiendo acompañados.
Los bebés también requieren compañía, calor y esa tranquilidad de sentirse amados y protegidos. Por eso el colecho es una opción óptima para darles este acompañamiento. Nuestra cercanía es el mejor regalo que podemos darles a nuestros hijos.
Para tener mas claro el caso me gustaría conocer algunos detalles importantes como:
a. ¿El bebé se muestra inquieto durante el día y también durante la noche?
b. ¿Estás haciendo la dieta del amor o libre de lácteos y sus derivados?
c. ¿Si has hecho cambio en la dieta, desde hace cuánto tiempo?
d. ¿Consumen algún medicamento como probióticos para los malestares estomacales por APLV?
e. ¿Han consultado algún servicio de nutrición pediátrica?
Según lo expuesto, la necesidad es que el bebé duerma más siestas y que éstas sean más largas. Para lograr esto propongo varias estrategias:
Es conveniente hacer un diario de sueño, que permite tener un panorama más claro de la cantidad de horas de sueño y si están de acuerdo con su edad. Idealmente por 15 días y con esta información volver a valorar.
Las recomendaciones pueden hacerse paulatinamente, dando siempre prioridad al contacto cercano del bebé con su madre o cuidadores. Idealmente alternar entre diferentes personas, y si el bebé se resiste, iniciar con tiempos cortos e ir alargando poco a poco.
Propiciando el sueño con pecho, biberón, brazos o en movimiento.
Con respecto a los lugares óptimos para las siestas, se recomienda que sean con luz natural de ser posible, para afianzar el ritmo circadiano del bebé y reconozca el día y la noche. Sólo si al bebé le molesta se invita a dormir a oscuras.
Es indispensable observar señales de sueño y ajustar tiempos. Con el objetivo de evitar que el bebé llegue a sobrecansarse y preparar espacios y tiempos.
Mantener una vigilia de 2 horas aproximadamente. Antes de cada siesta.
Observar señales tempranas: bostezos, frotarse los ojos/ orejas, mirada fija, menos movimientos.
Adherirse a una rutina previa a la siesta, que le permita anticipar que es hora de dormir, ciertas acciones de pocos minutos, pero siempre las mismas: cambio de pañal, cerrar cortinas (si el bebé necesitara oscuridad), ruido blanco, beso, abrazo o pecho. Revisar que la temperatura oscile los 21 a 23 grados centígrados aproximadamente, controlar ruidos externos, ropita adecuada al clima del lugar, que no haya insectos y en forma general, que todas sus necesidades estén cubiertas. Algunas frases o canciones que sirvan como asociación con la hora de dormir.
Para disminuir la necesidad de que la mamá esté siempre con el bebé y del pecho para conciliar el sueño, podrían implementar dormir con el pecho y quitar suavemente antes de que caiga del todo. Cuando su succión pase de nutritiva a lenta y suave, retira con el dedo y sustituye por la mano, balanceo o shhh. Para enseñarle que puede quedarse dormido con solamente la presencia de una persona. Y no precisamente solo la madre y el pecho.
Permitir un tiempo de pausa antes de intervenir al dormir, a veces los bebés hacen ruidos o movimientos que son simples acomodos, y no siempre representan el fin de la siesta.
También recomiendo un seguimiento muy cercano (con el pediatra o nutricionista), de todos los síntomas que experimenta un bebé con APLV (dermatitis, dolor abdominal, diarreas, vómitos, inflamación, gases, pérdida de peso o poca ganancia de peso, etc). Y tomar en cuenta que: aunque la madre esté con la dieta, los efectos no son inmediatos, pueden tardar varias semanas ,en limpiar su lechita de la caseína. Y hay que tener cuidado con muchos productos que pueden contener trazas de leche ocultas y no nos permitan lograr el objetivo de eliminar del todo.
Espero te sirva mi respuesta, y ánimo, no estás sola. Cada etapa es retadora pero también pasajera.
Saludos.
BIBLIOGRAFIA
Berrozpe, M. (2023) Módulo I: Unas nociones sobre el sueño (I). En Berrozpe, M., López, R. La neurociencia del sueño infantil y sus implicaciones en la práctica y atención a las familias. Centro de Estudios del sueño Infantil (CESI).
Berrozpe, M. (2023) Módulo XIV: El sueño de los bebés de 4 a 7 meses. Protocolo de intervención CESI. Dormir sin llorar. En Berrozpe, M., López, R. La neurociencia del sueño infantil y sus implicaciones en la práctica y atención a las familias. Centro de Estudios del sueño Infantil (CESI).