prepara biberones, dáselo, viste al pequeño, intenta vestirte tú.., ¡oh, Dios! ha devuelto el desayuno… vuelta a empezar, con el tiempo en contra... ¡corre, corre! que llegamos tarde... taca tan tan ta ... (música de Beny Hyll)
a toda marcha por la calle a las 8’15 de la mañana, primera parada: guardería. Otra maratón hasta llegar al trabajo, 5 minutos para tomar un
pero ¡!que 5 minutos mas tranquilos!! un pequeño oasis en medio del ?¿ caos¿?
Ocho largas horas de trabajo, mas largas aún si te has pasado la noche de romería pasillo arriba, pasillo abajo y para variar un poquito, explorando el resto de habitaciones a oscuras (un día tendremos un disgusto con algún marco de la puerta
Paseito aprovechando el trayecto a casa y para no aburrirnos también hay que hacerlo o corriendo o llorando... o en brazos, la cuestión es no ser convencional ¿para que ir sentadito en la silla si nos podemos divertir mas dándole marcha a mama?
, cena y a ¿dormir? Me ahorrare los detalles, seguro que los conocéis muy bien...
Y paz... mucha paz....
una pequeña tregua antes de empezar el cachondeo de la noche... y vuelta a empezar....
Y el fin de semana… ¿para que hablar del fin de semana?...
¿Estresante verdad? pero lo echare de menos, seguro, de la misma manera que echo de menos a ese bebe de días que no paraba de llorar por hambre, aquellos paseos interminables por la ciudad, aquel miedo a bañarlo por no saber como hacerlo, etc., miro con añoranza, mientras guardo con todo mi amor, la primera ropita que llevó y es que el tiempo pasa muy rápido, tan rápido que parece un suspiro y ellos crecen y cada vez nos necesitan menos.
Que la desesperación no os impida disfrutar de vuestros pequeños, que cada momento que están en vuestros brazos porque lloran, o simplemente nos apetece
Un besazo y a disfrutar de nuestros peques!








